En una ciudad llamada Baja California, vivía una familia que estaban recién llegados.
Era un lugar muy silencioso, la familia rentaba un departamento. Cuando recién llegaron acomodaron sus cosas, al día siguiente Doña Clementina y sus dos hijas salieron de compras, Rosa hija de 10 años y Valentina de 8 años.
Entraron al super mercado, como las dos hijas de Doña Clementina son traviesas y jugaban a correr por los pasillos, por lo que Doña Clementina decidió subir a Valentina al carrito de compras.
La mamá de la niña se entretuvo viendo unas cosas para la casa dejando sola a la niña en el carrito.
Cuando Doña Clementina regresó, su hija ya no estaba en el carrito.
La empezó a buscar por los pasillos, pero no la encontró, se desesperó por completo y no sabía qué hacer. Avisó a los de seguridad, que le habían robado a su hija.
Cerraron las puertas del super mercado para buscarla por dentro pero la niña no estaba por ningún lado.
Doña Clementina se encontraba con su otra hija Rosa, afuera de la tienda. En ese momento le marcó por teléfono a su esposo diciéndole que llegara de inmediato a donde ellas estaban porque su hija Valentina se la habían robado.
El señor salió directamente para la tienda, para buscar a su hija pero ya era demasiado tarde.Pasaron los días y noches y su hija no aparecía, así que decidieron buscar en las casas, pero nadie les daba razón de su hija.
Pasaron años tras años y Valentina jamás apareció.
Virginia Pascacio
No hay comentarios:
Publicar un comentario